roturas musculares
  • 05 Octubre

Rotura de fibras

Antes de nada, para entender en qué consisten las roturas musculares, debemos conocer los músculos.

El músculo es como un pequeño ejército reclutado para provocar una contracción. Y como en el ejército, el músculo está dividido y subdividido en conjuntos. Veamos de menor a mayor:
El músculo está formado por células alargadas (como espagettis) llamadas FIBRAS musculares. Las fibras se agrupan en HACES O FASCÍCULOS musculares.
Los fascículos se agrupan a su vez en VIENTRES o CABEZAS musculares. Un músculo puede tener un solo vientre muscular (p.ej. el músculo sóleo) o varios vientres (p.ej., el bíceps, que está formado por 2 vientres, o el cuádriceps, por 4).
Para unir todas estos grupos tenemos las FASCIAS o APONEUROSIS, que son láminas de tejido conectivo (las famosas venas o vetas de la carne son fascias) que envuelven cada fibra, cada fascículo, cada vientre, y cada músculo. Este tejido es como el "pegamento" que mantiene unidas todas estas estructuras, aportando resistencia al conjunto.

articulo 15-roturas-musculares

¿CÓMO SE PRODUCE UNA ROTURA MUSCULAR?

Una rotura muscular es básicamente eso, una "brecha" en el músculo, de manera que el tejido muscular pierde su continuidad.
Podemos decir que las CAUSAS DIRECTAS DE UNA ROTURA son:

  • Un corte en el músculo, bien sea accidental o por una operación quirúrgica.
  • Un golpe directo en el músculo: El ejemplo más claro es el "bocadillo" en el muslo, típico del fútbol, en el que se produce una contusión con destrucción de la masa muscular.
  • Un estiramiento brusco o excesivo de la musculatura.
  • Una contracción brusca o excesiva de la musculatura, de modo que el propio músculo no es capaz de soportar toda la tensión que él mismo genera y se desgarra.
  • La unión de estiramiento brusco + contracción brusca: es lo más frecuente.

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA ROTURA

Muchas veces nos cuentan los pacientes que se rompieron tras haber hecho un esfuerzo en apariencia leve, y nos preguntamos por qué. Lo cierto es que hay algunos factores que "ayudan" a producir una rotura.

  • Un calentamiento deficiente: Un músculo frío es mucho menos resistente a los estiramientos o contracciones, por lo que se rompe más fácilmente.
  • Fatiga muscular: aunque parezca una paradoja, un músculo fatigado tarda más en relajarse tras un esfuerzo, acumulándose tensión que puede conducirlo a la rotura.

 

Después de estos dos factores entenderéis por qué la mayoría de las roturas se producen al principio o al final de un entrenamiento o una competición.

  • Sedentarismo: Un músculo no entrenado tiende a perder elasticidad y a atrofiarse. Ésto hace que sea menos (mucho menos) resistente a una rotura.
  • Deshidratación: La deshidratación hace que el músculo pierda "jugosidad" (fijáos en la diferencia de textura entre una chuleta fresca y una pasada). Esto acelera la aparición de fatiga, a la vez que disminuye la resistencia del músculo ante las roturas. Importante tenerlo en cuenta en días calurosos (porque sudamos más) o si tomamos diuréticos (porque orinamos más).
  • Clima: . La temperatura ideal para el trabajo muscular es menor de lo que pensamos (p.ej., entre 8 y 12º para una maratón), aunque depende mucho del tipo de ejercicio. En días excesivamente fríos, el músculo tarda más en calentar, y en días excesivamente calurosos se fatiga antes (por deshidratación, como hemos visto).
  • Alteraciones de circulación sanguínea: En personas que tienen mala circulación en las piernas, se producen más roturas. Esto es debido a que la sangre lleva al músculo los nutrientes necesarios para trabajar. Sin estos nutrientes el músculo se fatiga, contractura y rompe antes.
  • Enfermedades subyacentes: existen varias enfermedades que "facilitan" la aparición de roturas musculares: diabetes, hipotiroidismo, anemia severa...

CLASIFICACIÓN DE LAS ROTURAS

La más conocida es la clasificación anglosajona, que diferencia las roturas en función del tamaño de la rotura. Es muy habitual verla en la prensa deportiva cuando se habla de la lesión de tal o cual deportista:

  • Grado 1: Se produce una rotura de unas pocas fibras musculares (no más de 2mm de grosor). Se produce un pinchazo intenso, que suele impedir la continuación del ejercicio, pero luego aparece un pequeño edema. En la palpación no se percibe hundimiento alguno en el músculo, y el diagnóstico se realiza por pruebas de contracción-estiramiento: la contracción es dolorosa en un punto concreto, el estiramiento es doloroso, la suma de ambas, muy dolorosa.
  • Grado 2: Se habla de una rotura mayor de 2mm y menor del 50% del grosor del músculo. Esto produce un dolor severo (sensación de recibir una pedrada), con un edema y hematoma importante. A los pocos días, se puede notar a la palpación un hundimiento en el músculo (en la zona de la rotura, como una "brecha"). Las pruebas de contracción-estiramiento son muy dolorosas, y una ecografía nos mostraría el alcance de la rotura.
  • Grado 3: Como diría Carlos Sainz: "La cagamos, Luis". Supone una rotura importante de un músculo: más de un 50%, llegando a producirse en ocasiones una rotura total del músculo. Este tipo de roturas han de intervenirse quirúrgicamente, porque los fascículos musculares rotos tienden a separarse entre sí, quedando una "brecha" demasiado importante como para que pueda cicatrizar con normalidad. Afortunadamente, este tipo de roturas no son muy frecuentes.

DIME QUÉ DEPORTE PRACTICAS, Y TE DIRÉ QUE ROTURA TIENES

La mayoría de las roturas musculares ocurren durante la práctica deportiva. Y aunque cualquier músculo puede sufrir una rotura de fibras, lo cierto es que según el deporte que practiquemos, tendremos más facilidad para romper unos músculos u otros.
La rotura del Gemelo es tan frecuente en deportes de raqueta que en literatura inglesa recibe el nombre de "Tennis Leg".
El Sóleo es castigado en los corredores de mediofondo y fondo.
Los Isquiotibiales sufren en atletismo velocidad y vallas, aunque también en fútbol en el inicio de un sprint.
El Recto Anterior del cuádriceps se lesiona mucho en los jugadores de fútbol.
Las roturas de Adductores son habituales en deportes gimnásticos y en deportes de raqueta.
La rotura del Dorsal Ancho es infrecuente, pero puede aparecer en escaladores y culturistas en entrenamientos con mucha carga.